El Banco Mundial tenía previsto reunirse en la ciudad de Barcelona. Este encuentro nunca se llevó a cabo. Conseguimos cancelarlo presionando con acciones como esta.
Durante los meses previos a la cumbre, informamos a diferentes medios de comunicación nuestra intención de realizar una gran “visita guiada” al edificio de la Bolsa de Barcelona; esta información vino acompañada de una colección de fotografías tomadas para la ocasión. Cuando la noticia se publicó, un amplio dispositivo policial se desplegó a la entrada del edificio de la Bolsa; y allí se quedó más de un mes. Este hecho ocasionó, como os podéis imaginar, muchos problemas a los inversores que acudían allí a diario, que desde ese momento se vieron obligados a identificarse y mostrar sus pertenencias mientras eran cacheados cada vez que intentaban entrar al edificio.
Conseguimos mantener viva la noticia en la prensa (y el fastido a los inversores) durante muchos días. Finalmente, una vez causadas las molestias, y tras provocar un debate público acerca de la libertad de los mercados y sus fatales consecuencias, decidimos realizar una fiesta-performance frente a la puerta del edificio de la Bolsa para celebrarlo.
Con ocasión de este festejo produjimos postales informativas acompañadas de unas instrucciones que explicaban a los viandantes cómo participar en el evento, cuándo y de qué manera debían colocarse en la cabeza la bolsa diseñada para la ocasión y gritar con todas sus fuerzas: “¡La Bolsa o la vida!”. Mucha gente participó de este evento, tanta que, sin proponernoslo, bloqueamos por completo el acceso al edificio durante todo el día.
Hay días en que, sin saber porqué, el mundo se pone patas arriba y la vida importa más que la bolsa. Ese fue uno de esos días, sin duda.



